Historia de la Isla de Sálvora

La Isla de Sálvora (Illa de Sálvora en gallego) es mucho más que un paraje natural del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia. Su historia, marcada por naufragios, leyendas y la vida dura de sus antiguos habitantes, la convierte en un enclave único en el Atlántico gallego.

A lo largo de los siglos, ha sido refugio de piratas, escenario de hazañas heroicas y testigo de la evolución de la navegación en la Ría de Arousa. En esta página te contamos todo sobre la historia de Sálvora: desde sus primeros pobladores hasta las Heroínas del Santa Isabel, pasando por la vida en la aldea y la construcción del faro.

Primeros asentamientos y referencias históricas

La isla estuvo habitada de forma intermitente desde la Edad Media. Existen documentos que mencionan su uso como punto de apoyo para pescadores y marineros, además de estar vinculada a propiedades de monasterios cercanos.

Su posición estratégica en la entrada de la Ría de Arousa la convirtió en un enclave disputado y en ocasiones peligroso, al ser refugio de corsarios y piratas que aprovechaban sus calas para emboscar a los barcos.

Con el paso de los siglos, la isla fue explotada para la pesca, el marisqueo y, más tarde, para la industria de salazón, que marcó buena parte de la vida de sus habitantes.

El Pazo de Sálvora y la Capilla de Santa Catalina

En el siglo XVIII se construyó una fábrica de salazón, destinada a conservar sardina y otros pescados. Sobre esas instalaciones se levantó posteriormente el Pazo de Sálvora, propiedad de familias nobiliarias como los Goyanes, que ejercieron un fuerte control sobre la isla durante generaciones.

Junto al pazo se encuentra la Capilla de Santa Catalina, que originalmente había sido una taberna de pescadores. Ambos edificios se han convertido en símbolos del patrimonio cultural de Sálvora y son hoy paradas imprescindibles en las rutas de la isla.

La Aldea de Sálvora: vida dura en el Atlántico

Hasta la década de 1970, la isla tuvo una pequeña aldea en la que llegaron a vivir más de 60 personas. Sus habitantes subsistían gracias a la pesca, la agricultura de subsistencia y el cuidado de ganado.

Condiciones de vida extremas

La vida era extremadamente dura: el viento, la falta de agua potable abundante y el aislamiento marcaron el día a día de las familias que residían allí.

En la aldea aún se conservan hórreos restaurados, símbolo de la vida agrícola, así como la Fuente de Santa Catalina, lugar de aprovisionamiento de agua y espacio de encuentro social.

Las Heroínas de Sálvora y el naufragio
del Santa Isabel

El 2 de enero de 1921, cuando el vapor de pasajeros Santa Isabel naufragó frente a las costas de Sálvora, varias mujeres de la isla escribieron una de las páginas más heroicas de la historia gallega.

El acto heroico

Varias mujeres de la isla se lanzaron al mar embravecido con sus pequeñas embarcaciones (dornas) para rescatar a los náufragos del vapor Santa Isabel.

Su valentía salvó decenas de vidas y se convirtió en un símbolo de coraje y solidaridad que perdura hasta hoy.

Consecuencias históricas

Esta tragedia aceleró la construcción del nuevo faro de Sálvora, que entró en funcionamiento ese mismo año de 1921.

El faro se erigió como guardián eterno para evitar que tragedias semejantes volvieran a repetirse en estas aguas.

Por su heroico comportamiento en el salvamento de náufragos del vapor Santa Isabel

— Reconocimiento oficial a las Heroínas de Sálvora

El Faro de Sálvora: guardián de la ría

El primer faro de Sálvora se construyó en 1852, pero su ubicación y potencia resultaron insuficientes para garantizar la seguridad en la entrada de la ría. Tras el naufragio del Santa Isabel, se levantó el actual faro en Punta Besuqueiros, inaugurado en 1921.

De estilo funcional, con una torre cilíndrica blanca y franja roja, el faro fue habitado por fareros hasta hace apenas unas décadas. En la actualidad está automatizado y funciona con energía solar, pero sigue siendo un símbolo del papel de Sálvora como centinela de la Ría de Arousa.

Faro Original

1852

Faro Actual

1921

Leyendas y tradiciones

Además de hechos históricos documentados, Sálvora está envuelta en leyendas que han pasado de generación en generación.

La sirena Mariña

La más conocida es la de la sirena Mariña, protagonista de una escultura que se alza frente a la Praia do Almacén. Según el mito, un caballero se casó con una sirena muda que recuperó la voz al salvar a su hijo de un ataque, convirtiéndose en la matriarca de los pobladores de la isla.

Estas historias, junto con los testimonios de antiguas generaciones, refuerzan la identidad cultural de Sálvora como lugar de misterio y tradición oral.

Sálvora hoy: memoria y conservación

Hoy en día, la isla ya no está habitada, pero forma parte del Parque Nacional de las Illas Atlánticas de Galicia, que vela por su conservación. Las visitas están reguladas, lo que permite preservar tanto su patrimonio natural (flora, fauna, hábitats marinos) como su legado histórico y cultural.

Recorrer la isla con un guía o a través de sus rutas señalizadas es una forma de viajar en el tiempo y revivir la dureza, la magia y el valor que siempre han acompañado a este lugar.

 Parque Nacional desde 2002

 Patrimonio natural protegido

 Legado histórico conservado